El ecoterrorismo es el uso de prácticas terroristas en apoyo a causas ecológicas, medioambientales, o de derechos de los animales. También puede significar lo opuesto como ataques terroristas contra el medioambiente. La palabra es un neologismo y su aplicación es controvertida.
El ecoterrorismo es definido por el FBI como "el uso o amenaza de uso de la violencia de carácter penal en contra de víctimas inocentes de una propiedad, por grupos subnacionales con orientaciones ecologistas para el medio ambiente o por razones políticas, o destinadas a un público más allá del objetivo, a menudo de carácter simbólico". Esta caracterización de la destrucción de la propiedad como "violencia contra la propiedad" y no como vandalismo es muy polémica.
El FBI ha culpado al ecoterrorismo de causar 200 millones de dólares en daños a la propiedad entre 2003 y 2008, y una mayoría de estados dentro de los EE.UU. han introducido leyes encaminadas al ecoterrorismo.
Los hechos descritos realizados por organizaciones a las que se le ha aplicado la definición legal de ecoterrorismo varían ampliamente. Muchos casos incluyen el sabotaje a equipos e instalaciones utilizando el incendio. El clavado en árboles, el introducir clavos de metal en estos a veces es descrito como ecoterrorismo. En el juicio contra Peter Daniel Young, la liberación de visones fue calificada de "terrorismo contra empresa de animales".
Los actos de desobediencia civil pueden ser descritos como ecoterrorismo. En 2003, un grupo conservador de reformas legislativas de Texas, el American Legislative Exchange Council (ALEC), propuso el "Acta sobre Terrorismo Animal y Ecológico" que definía que "las organizaciones por los derechos de los animales o ecologistas" como "dos personas o más organizadas con el propósito de apoyas o dar soporte a cualquier actividad políticamente motivada que intente obstruir o disuadir a cualquier persona de una actividad que involucre animales o una actividad que involucre recursos naturales." La legislación no fue promulgada.
El ecoterrorismo también se ha empelado para describir la destrucción ecológica. El ecologista canadiense Paul Watson, fundador de la Sea Shepherd Conservation Society ha presentado su propia definición: "un acto que aterroriza a otras especies o amenaza el sistema ecológico de este planeta". Watson acusó a los balleneros japoneses de ecoterrorismo, diciendo que "Ellos son verdaderos ecoterroristas. Ellos aterrorizan el medioambiente." David Suzuki describió al antiguo Primer Ministro de Australia, Johh Howard, como "ecoterrorista" por no cumplir con el Protocolo de Kioto sobre el cambio climático. Ecologistas han acusado a corporaciones que van desde ExxonMobil y General Electric hasta McDonalds de ecoterrorismo.
Desarrollada en los primeros tiempos en el Reino Unido en los años 1970, luego en los Estados Unidos durante los años 1980, se ha observado este tipo de acciones violentas se ha esparcido por el resto de las naciones occidentales desarrolladas y en Rusia tras el comienzo de los años 2000.
En 2002, el FBI estimó que el Frente de Liberación Animal (ALF) y el Frente de Liberación de la Tierra (ELF), dos de las principales organizaciones ecológicas responsables de actos denominados ecoterrorismo, habían cometido más de 600 actos criminales en Estados Unidos, causando daños estimados en más de 43 millones de dólares.
Las organizaciones que han sido etiquetadas como "ecoterroristas" en los Estados Unidos incluyen el Frente de Liberación Animal (FLA), y el Frente de Liberación de la Tierra (FLT). El FBI denominó en 2001 al FLA como "uno de los elementos extremistas más activos en los EEUU" y como una "amenaza terrorista," si bien ellos repudian públicamente que se cause daño alguno a los seres humanos o animales, alegando que los animales también sienten como los humanos.
En México
hasta hoy en México la mayoría de los grupos que defienden los derechos de los
animales como “La revolución de la cuchara” habían sido pacíficos. Un simpatizante mexicano del FLA, en una entrevista al fanzine sueco Befriaren, da las siguientes razones para inaugurar el uso de la violencia: “Las terribles torturas a las que son sometidos millones de animales en manos del antropocentrismo humano, las atroces formas de dominación implantadas por el sistema capitalista hacia los seres sintientes, las actitudes pasivas que muchos grupos “defensores animales” en México tienen respecto a la explotación animal y a sus explotadores, las leyes, gobiernos y trasnacionales cómplices del abuso a animales no humanos, la impotencia de ser sólo un espectador más del genocidio día tras día y no hacer nada para que esto cambie, la vida combatiente de Barry Horne, los artículos de “Sombras y Cizallas”, los reportes de acciones de todo el mundo en el portal de Bite Back, la rabia, las ganas de destruir cualquier forma de domesticación y llegar a ser libres, no sólo como individuos sino llegar a serlo por medio de la liberación animal y de la tierra y por medio del ataque directo hacia todos aquellos que lucran a costa de la devastación de la tierra y sus habitante”.
En Youtube hay por lo menos cinco videograbaciones de los ataques hechos por los grupos que colocaron las bombas caseras en los últimos días. Son grabaciones hechas por ellos mismos al momento en que atacan con el rostro cubierto cajeros bancarios o McDonald’s, o lanzando una bomba contra la sede del ministerio público de Jaltenco. De acuerdo con “La acción directa en México: más de un año de imparable conflictividad”, en 2009 ha habido una ráfaga de actos que van desde pequeños sabotajes con pintura y pegamento hasta incendios y liberaciones de animales en diferentes ciudades y pueblos del Estado de México, el Distrito Federal, Jalisco, Guanajuato, Puebla y Colima. El Frente de Liberación Animal presume en este escrito que si en 2007 hubo tan sólo cinco actos contra tres tiendas de mascotas, un Kentucky Fried Chicken y un circo, en 2008 la cifra ascendió a 120 acciones y en 2009 el número ya superó las 200.
En un espacio de internet llamado Liberación Total alguien preguntó por qué en los últimos meses ha habido en México un furor por la Liberación Animal. La respuesta es la siguiente: “Podremos decir que todo ha empezado por medio de una célula del FLA con pequeños sabotajes, y que poco a poco han salido varios grupos como el Frente de Liberación de la Tierra (FLT), la Célula Eco-Anarquista por el Ataque Directo, el Comando Verde Negro (FLA-CNV), las Milicias por los Derechos de los Animales (MDA), los Ludditas Contra la Domesticación de la Naturaleza Salvaje (LCDNS), las Brigadas Veganas (FLA-BV), los Pegajosos por el Sabotaje y la Liberación Animal (PeSaLiA), el Frente de Liberación Animal México Antiespecista (que centro sus ataques en Jaltenco) entre otros grupos. Hoy en día hay tantos grupos dispuestos a desobedecer la ley especista, que hemos formado una Coordinadora Informal de Grupos e Individuos por la Liberación Animal y de la Tierra”.
EL RESCATE DE LAS GALLINAS
El activista del fanzine sueco cuenta uno de los atentados en los que participó. “Recuerdo muy bien la noche del cinco de noviembre del año pasado (2008), día en que se conmemora la muerte de Barry Horne tras sus huelgas de hambre. Ese día mi compañero y yo salimos amparados por las sombras a recordar la activa lucha por la liberación animal de B. Horne. Primeramente nos trazamos un objetivo, un antirrábico el cual estaba lejos de la casa a la que regresaríamos tras la acción. (...) Cuando íbamos decididos, en una calle oscura encontramos un camión que transportaba gallinas directamente al matadero estacionado afuera de una casa en la que los asesinos estaban “trabajando” aún. En el camión habían cajas de gallinas asustadas y todas apretadas. Eché un vistazo a la cabina del camión y no había nadie. Voltee a ver a mi compañero y rápidamente tomamos una de las grandes cajas de gallinas. Dentro de mí pensaba que en cualquier momento saldría alguno de esos idiotas y que nos descubriría, pero no fue así. Logramos sacar una pesada caja del camión y nos fuimos corriendo. Nos metimos por muchas calles para no ser atrapados por los asesinos o por los policías. Las gallinas dormían tranquilamente. Creo que sabían que algo bueno les estaba pasando. Después de descansar un tiempo logramos recobrar fuerzas y salimos de nuevo cargando la gran caja de gallinas. Mientras íbamos caminando por la sombra, admiraba las estrellas y la luna, pensé por un momento en lo que muchas células del FLA estaban haciendo esa misma noche, esa misma fecha y me dio más fuerzas para regresar al lugar a donde llegaríamos con los animales rescatados. Llegando empecé a contar las gallinas; sorprendentemente eran ocho. Todo el esfuerzo y el sudor habían merecido la pena, pero queríamos más, así que con unas cizallas después de rescatar gallinas salimos a sabotear algunas decenas de teléfonos de la asquerosa compañía Telmex”.
El relato del activista acaba diciendo que al día siguiente “decidimos colgar un comunicado con fotos de la liberación de las gallinas con el nombre de FLA, Comando Verde Negro, pues la mayoría de los grupos que liberan animales en México adoptan ese nombre por ser una de las primeras células que liberó animales por medio de la “acción directa” a principios de enero del 2008”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario